“¿Qué quieres que te diga?” (3)

(…)

El próximo 19 de Abril, Cuba estrenará Gobierno, después de 60 años no será alguien de apellido Castro quien presida. Pero sucede que en la Isla quien en realidad dirige no es el Gobierno, sino el Partido Comunista, el que está presidido por el histórico “General-Presidente Raúl Castro”. Así que aunque haya un nuevo apellido en la presidencia y la nueva cara sea joven, es un error decir que no habrá Castro en el poder. Siendo optimista, ojalá la primavera, estación donde todo florece, traiga aparejado nuevos aires y renovados tiempos.
Parodiando el añejo tema del cantautor Silvio Rodríguez: “Ojalá”, me inspiró este artículo.
“Ojalá” que cada nueva ley, medida, decreto, o adecuación, estén encaminados a dar felicidad, alegría, bienestar y prosperidad, al más fiel, modesto y comprensible pueblo de Cuba. Donde generaciones enteras entregaron, incondicionalmente, sus cheques en blanco, con sus segundos, minutos, horas y vida entera, a una ideología, un proyecto, a los hombres que le lideraron, sin exigirles nunca por sus errores o por el uso que les dieron, sin exigir tampoco nada a cambio.

“Ojalá podamos vivir sin la mirada constante que nos vigila, sin la palabra precisa que nos dice: haz lo que yo digo y no lo que yo hago, sin la sonrisa per-fecta de la hipocresía, la doble moral y la simulación; pilares de los tiempos que corren.
Ojalá comiencen poniendo en pie la famosa pirámide invertida, que no tiren más el sofá por la ventana, que el guataca no ascienda, que prevalezca el talento. Que entiendan de una vez que los medios ayudan cuando dicen la verdad, que los chismes y rumores solo perjudican; ojalá pase algo que lo entiendan de pronto, no importa que sea una luz cegadora o un disparo de nieve. Ojalá vean ya que cuando le dicen lo que deben resolver no es estar en contra de la revolución ni del gobierno; que la ortodoxia, el secretismo y la obstinación no son la solución de los problemas. Que no se sacrifica un pueblo por caprichos o la persistencia en demostrar que son dueños de la verdad absoluta, la pura, la superior. Cuando se han tenido 60 años para demostrarlo y solo se puede presentar un país con estadísticas comparable con la de Haití, contrastando con la alta instrucción de nuestro pueblo.
Ojalá que el deseo te colme, y vaya contigo, que oigas y hagas por los más humildes, los más desfavorecidos, que con más de 50 ó 60 años aun no ha podido darle un techo a su familia, al que con fe ha esperado todos estos años por que le instalen la luz o el agua, y aun creen en la promesa. Al soldado internacionalista que estuvo presto a dar su vida por otro pueblo, que paradójicamente, hoy está mejor que el suyo, y no han sido recíprocos teniéndoles su mano. A todos los que no tienen familiares en el “exterior”, a todos esos ancianos que pusieron sus vidas y sus bienes en sus manos, y hoy viven de una jubilación que no les alcanza ni para las medicinas, esos que tienen que vender hasta la canasta familiar para sobrevivir. Desamparados, solos y decepcionados, refugiados hoy, en su gran mayoría, en el alcohol.
Ojalá, lo más rápido posible, puedan crear empleos dignos y bien remunerados para los jóvenes profesionales que se gradúan en nuestros centros de estudio, para que dejen de pensar en que la única solución para labrarse un futuro es poner tierra o mar de por medio, que dejen de mirar para afuera cuando en realidad desean hacer su familia y vida en la tierra que los vio nacer, que sus hijos continúen cantando el Himno de Bayamo, que concienticen que los jóvenes profesionales de hoy son responsables del desarrollo futuro que necesita nuestra nación.
Ojalá dejen de pensarse dueños de la verdad absoluta, de que respeten el derecho a pensar diferente, en política, religión, cultura, género, etc., que se respete la opinión opuesta, el criterio diferente, el derecho a equivocarse, como los que se han equivocado hasta ahora sin mayores consecuencias.

(continuará….)

Erasmo Lopez

*Máster en Ciencias

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